Como asistente de salud en el hogar somos profesionales en el desempeño de un papel crucial en la atención de aquellas personas que más nos necesitan, además de que implica un compromiso profundo tanto con el paciente como con las familias.
Mi labor no solo requiere habilidades prácticas, sino también una gran dosis de empatía y paciencia, especialmente con personas mayores. He tenido experiencias con adultos mayores que requieren mayor atención por su situación de salud, ya sea de movilidad, incluyendo su alimentación, aseo y demás necesidades.